Desde ayer, muchos me preguntan: «¿Qué puedo hacer?». La respuesta es este texto, lean hasta el final.
Nos salió mal. En estos veinte años que llevamos haciendo cultura, haber hecho cine nos salió mal. Dijimos cosas que no pasaron, creímos que podíamos llevar un modelo que conocíamos de taquito de la industria editorial a la industria audiovisual y no pudimos, no supimos o no estuvimos a la altura.
Pero en todos estos años en que hicimos revistas sin publicidad, colecciones de libros, espectáculos de teatro, cine, series, documentales y cientos de libros de autores, hubo algo que nos pasó a todos, de cada lado del mostrador: supimos, como sabemos ahora, que no estamos solos, que el sentido de comunidad aparece no solo en las buenas y que ahora, que tantos quieren saber qué hacemos y por qué, deberían ser ustedes los que les cuenten al resto qué es la Comunidad Orsai, cuál es su historia con nosotros, en qué momento fuimos refugio, qué tormentas pasamos juntos, qué sueños volvimos posibles.
Un día de noviembre, hace varios años, Hernán me preguntó si me animaba a dejar mi laburo e irme a trabajar con él. Primero le dije que sí, después le pregunté qué íbamos a hacer.
—De todo. Es Orsai —me contestó.
Y así fue: en esos años hubo amistades, encuentros, cultura, risas, emoción, refugio y, por sobre todas las cosas, la sensación de saber que se puede formar parte de algo mucho más grande que uno mismo. Eso es la Comunidad Orsai: un grupo de gente que cuenta y escucha historias. Y en la historia nuestra, hoy necesitamos que ustedes puedan contarles a los que ahora nos descubren, quiénes somos, qué hacemos y por qué.
Tenemos una historia recorrida de muchos años pero, por sobre todo, tenemos un horizonte donde seguiremos incansablemente haciendo lo único que sabemos hacer: contar historias. Y nos gustaría que, como hasta ahora, sigan formando parte de ella.
Pueden comentar este post de Instagram contando su historia con Orsai:
Tienen, como siempre, mi correo y mi teléfono por lo que necesiten, cuando sea.
Les mando un abrazo. Gracias.
Nacho Merlo | Director de la Comunidad Orsai (en nombre de todos los que hacemos Orsai).